Photo courtesy of / Imagen cortesía de Tania Ukuncham
Esta historia está disponible en inglés.
Tania Ukuncham es una defensora de las mujeres y las familias indígenas de Pastaza, una de las provincias más extensas y con mayor biodiversidad de Ecuador. En una entrevista para GEF Voices, compartió las lecciones aprendidas de una iniciativa para conectar dos paisajes de la Amazonía ecuatoriana, el Putumayo-Aguarico y el Palora-Pastaza, mediante corredores ecosistémicos que también han prestado apoyo a las escuelas comunitarias y a los sistemas agrícolas basados en los conocimientos ancestrales.
¿A qué te dedicas y qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?
Soy una mujer Shuar de la provincia de Pastaza, actualmente me desempeño como Dirigenta de la mujer y la familia de la Federación de la Nacionalidad Shuar de Pastaza (FENASH-P). Desde este rol acompaño procesos orientados a la defensa de los derechos colectivos, el fortalecimiento del liderazgo de las mujeres indígenas en toma de decisiones, las juventudes y nuestras comunidades.
Mi trabajo está estrechamente vinculado al impulso de iniciativas que promueven la conservación y la promoción de prácticas sostenibles que respeten la cosmovisión ancestral de la Amazonía, especialmente en el marco de procesos como el Proyecto de Corredores de Conectividad del GEF, que busca mantener la integridad de nuestros territorios y la vida que en ellos habitan.
Lo que más disfruto es ver cómo las mujeres y los jóvenes se empoderan, participan activamente y recuperan la confianza en sus capacidades. Me motiva saber que estamos contribuyendo a proteger nuestro territorio, fortalecer nuestra cultura y construir un futuro con más oportunidades para las nuevas generaciones.
¿Cómo te iniciaste en este trabajo?
Mi camino comenzó en mi comunidad. Desde niña crecí aprendiendo de mis abuelos y mayores, quienes me enseñaron el valor del territorio, el respeto por la naturaleza y la importancia de la vida comunitaria.
Con el tiempo comprendí que estos conocimientos debían fortalecerse y transmitirse a las nuevas generaciones. Esa convicción me llevó a involucrarme en espacios organizativos y de liderazgo dentro de mi nacionalidad.
Mi participación se fue consolidando también a través de procesos vinculados a iniciativas de fortalecer las economías Indígenas, donde entendí la importancia de articular los saberes ancestrales con acciones concretas para la conservación y el desarrollo sostenible de nuestros territorios.
¿Existe algún proyecto o programa financiado por el GEF que ocupe un lugar especial en su corazón?
Más que un proyecto específico, valoro profundamente los procesos impulsados por el GEF que fortalecen a las comunidades. En especial, aquellos vinculados a los Corredores de Conectividad, proyecto “Fortalecimiento de la Identidad Shuar para la Conservación del Territorio y la Agrobiodiversidad: Educación y Gobernanza Intercultural a través del juego lúdico de mesa del shuar aja de la FENASH-P”, porque no solo buscan conservar la biodiversidad, sino también fortalecer la lengua, la identidad y la transmisión intergeneracional de los conocimientos ancestrales del pueblo shuar a las escuelas comunitarias del territorio, y aportando al mantenimiento de sus sistemas tradicionales de producción, al uso sostenible de su territorio y su agrobiodiversidad en las ajas (huerta).
Estos espacios han permitido que mujeres y jóvenes indígenas accedamos a oportunidades de formación, intercambio y aprendizaje. Hemos podido conocer experiencias de otros territorios amazónicos y comprender que compartimos desafíos similares en la defensa de nuestros ecosistemas.
Son procesos que dejan huellas duraderas porque fortalecen la identidad, el liderazgo y el compromiso con nuestros territorios y culturas.
Taller participativo comunitario de las mujeres shuar YAPIT, sabios, sabías y jóvenes de la FENASH-P para la construcción del juego del shuar aja "TARAMAK", como una herramienta educomunicacional orientada a fortalecer su transmisión intergeneracional de saberes y conocimientos de madres y padres a hijos, promoviendo su recuperación, revitalización y continuidad en el tiempo. Imagen cortesía de Tania Ukuncham.
¿Alguna de las personas que ha conocido a través de su trabajo ha tenido un impacto perdurable en usted?
Sí, he tenido la oportunidad de conocer a muchas mujeres indígenas que han marcado profundamente mi vida. Especialmente las mujeres sabias, quienes mantienen vivos los conocimientos ancestrales, nuestra lengua y la relación espiritual con el territorio.
También he visto cómo otras lideresas, en espacios vinculados al proyecto de conectividad, inspiran con su compromiso y visión colectiva.
De todas ellas he aprendido que el liderazgo no se trata de ocupar un cargo, sino de servir con humildad, coherencia y responsabilidad hacia la comunidad.
¿Qué lecciones de vida le ha enseñado su trabajo?
Una de las principales lecciones ha sido la importancia de escuchar. Las verdaderas soluciones nacen cuando las comunidades son parte activa de los procesos y sus voces son valoradas.
También he aprendido que el cambio requiere tiempo, paciencia y trabajo conjunto. En el contexto de la conservación y los corredores de conectividad, es fundamental articular diferentes conocimientos: técnicos y ancestrales.
Los resultados más sostenibles surgen cuando trabajamos juntos, respetando nuestras diferencias y construyendo objetivos comunes.
El estado del medio ambiente global resulta preocupante. ¿Qué es lo que le infunde esperanza?
Me da esperanza ver a jóvenes y mujeres cada vez más comprometidos con sus territorios y con la protección de la Amazonía.
En los procesos vinculados al proyecto GEF, he visto cómo crece el interés por aprender, fortalecer la identidad cultural y participar activamente en la conservación.
También me inspira la resistencia y organización de nuestras comunidades. A pesar de las amenazas, seguimos cuidando nuestros bosques, ríos y formas de vida, demostrando que los conocimientos ancestrales siguen siendo clave para enfrentar los desafíos actuales.
¿Qué consejo le daría a un joven de hoy en día que esté interesado en seguir una carrera profesional como la suya?
Le diría que no tiene que elegir entre su identidad y su futuro profesional. Ambos pueden complementarse y fortalecerse mutuamente.
Es importante formarse, aprender y desarrollar nuevas habilidades, pero sin perder el vínculo con la comunidad, la cultura y el territorio.
También le diría que confíe en su capacidad de generar cambios. Los jóvenes tienen un papel fundamental en la construcción de un futuro más justo, inclusivo y sostenible, especialmente en iniciativas como los corredores de conectividad que necesitan nuevas voces y liderazgos.